El 40º aniversario de Baikorrak y los homenajes a Mari José Portu y Marixol Otxoteko marcaron el ‘Día de las peñas’
En su tercer día de fiestas, hoy en Lesaka, desde temprano, se notaba que iba a ser otro día grande, el Día de las Peñas. A las 8.30 horas, a la misma hora que las dianas, los lesakarras habían quedado en Haizegoa donde el tradicional desayuno volvió a reunir a numerosos participantes antes del inicio de la tamborrada.
Pero antes, hubo un homenaje sorpresa y emotivo por parte de las peñas a Mari José Portu y Marixol Otxoteko, del Irubide, en reconocimiento a los muchos años que se han encargado de preparar los desayunos a los tamborreros.
Tras el homenaje y un año más, el incombustible Nobeto Mitxelena, fue el encargado de lanzar el txupinazo que dio comienzo a la tamborrada.
Bajo la dirección de Mikel Mutuberria, de la peña Hautoritura, y Elutxa Txaranga, los participantes recorrieron las calles en un magnífico ambiente. Y, antes de finalizar el recorrido, llegó la segunda sorpresa del día, cuando Mutuberria pasó la makila al miembro de la peña Baikorrak, Xabier Ariztegi, como homenaje por el 40º aniversario de la peña.
Para terminar la mañana, y antes de que las peñas se dirigieran a comer a diferentes lugares, los más valientes han podido disfrutar de vaquillas. Ya por la tarde, se ha celebrado la bajada de las peñas, donde más de uno se pudo refrescar con el agua lanzada desde los balcones de las casas y que con el día caluroso más de uno agradeció.
40 años de la peña Baikorrak
La peña Baikorrak tuvo un nacimiento curioso, ya que nació de un rechazo y con el tiempo ha acabado siendo el origen de varias generaciones. Cuatro décadas han pasado desde que un grupo de jóvenes de 15 y 16 años decidieran fundar su propia peña tras ser rechazados cuando intentaron ingresar en otra.
Las primeras camisas de cuadros blancos y negros de Baikorrak se vieron en el Día de las Peñas de los Sanfermines de 1986. Entonces, el panorama era muy distinto al actual. Apenas existían unas pocas peñas y, según recuerdan sus fundadores, ellos no encontraron un hueco en ninguna. Lejos de desanimarse, comenzaron a reunirse entre amigos de tres cuadrillas diferentes y pusieron en marcha un proyecto que, cuatro décadas después, sigue vivo.
Con el paso de los años, Baikorrak vivió un crecimiento espectacular. La peña llegó a superar los 300 socios, una cifra que obligó a abandonar las tradicionales comidas en restaurante para organizarlas mediante un servicio de catering en distintos espacios del municipio. Aquellos encuentros requerían el esfuerzo de los propios integrantes para montar mesas, recogerlas y dejar todo limpio, una tarea que terminó resultando difícil de mantener.
Sin embargo, el mayor legado de Baikorrak va más allá de sus cifras. A comienzos del siglo XXI, varias cuadrillas que formaban parte de la peña decidieron emprender su propio camino y fundar nuevas agrupaciones, entre ellas Erretiradi, Altxadi o Ziharka. Un proceso que sus miembros recuerdan con naturalidad y también con orgullo, hasta el punto de afirmar que Baikorrak ha sido, en cierto modo, «el padre y la madre» de muchas de las peñas que hoy forman parte de las fiestas.
Para conmemorar sus 40 años de historia, la peña ha optado por una celebración sencilla, aunque con un guiño cargado de humor creando camisetas y pañuelos. El lema elegido, «BAIKORRAK 1986-2026. ¡XL sin medida!», juega con el número romano XL, que representa el 40, y la conocida talla de ropa. La iniciativa ha tenido una gran acogida entre los socios: dentro del plazo previsto se vendieron 216 camisetas y 143 pañuelos conmemorativos, cifras que siguieron creciendo posteriormente.
Cuarenta años después de aquel rechazo que dio origen a la peña, Baikorrak celebra una trayectoria marcada por el compañerismo, el crecimiento y el legado dejado en las generaciones que han continuado enriqueciendo el tejido festivo local. Zorionak eta aunitz urtez!
